Los orígenes de la hoja colegial

Ahora nos parece normal. En torno al último viernes de cada mes, un río de alumnos sale del colegio con una hoja llena de noticias en la mano: la Hoja Colegial. Es un boletín de información Colegio-Familia, sencillo, sin pretensiones, pero práctico. En cada número aparecen las informaciones necesarias para las familias: un pequeño calendario del siguiente mes con las fiestas, actividades especiales, reuniones, cambios en los horarios… Nos cuentan también las actividades especiales que se salen  de la rutina, realizadas por las distintas clases: salidas, visitas, barnategis, excursiones, viajes de estudios… Y muchas noticias. Alegres unas: nacimientos, comuniones, premios…y tristes otras: enfermedades, fallecimientos…

Pero no siempre ha sido así. Si echamos marcha atrás en el tiempo unas cuantas décadas, nos encontramos con un Basauri irreconocible y un Colegio San José muy distinto. La gente camina por las calles de escarabilla, tranquila, sin miedo a los escasos coches que dejan paso a los mastodónticos autobuses marrones de dos pisos. Ha terminado la semana y del “cole” salen todos los chicos, no hay todavía alumnas, con pantalones cortos y sus carteras de cuero en la mano. No llevan ninguna hoja salmón.

La sociedad era muy distinta y no se percibía la necesidad de comunicación Colegio-Familia. Tuvieron que pasar bastantes años para que surgiera la idea de Comunidad Educativa y empezaran las entrevistas padres-profesores-alumnos, reuniones, asambleas… y naciese la Hoja Colegial.

Nadie sabe cómo ni cuándo fue. En el archivo colegial se guardan todos los ejemplares desde 1990 pero sospechamos que nació bastante antes. De todas formas, no siempre ha sido igual. En épocas fue de color verde, blanca, tipo cuadernillo de varias hojas, tamaño folio… La cabecera también ha cambiado con el tiempo. La actual, el dibujo del colegio con la leyenda ”Colegio-Ikastetxea San José” es sin duda la más longeva, pero al menos ha habido otras dos más.

¿Y qué ocurrirá mañana? No sería extraño que pronto la tecnología de los correos electrónicos, de Facebook y Twitter, de la página web y de los SMS acabase con nuestra Hoja Colegial. No nos debe asustar porque lo importante es la comunicación, pero mientras llega ese momento la Hoja Colegial seguirá al igual que el salmón, haciendo el recorrido desde el colegio, que es el mar, hasta la familia, la fuente del río, a través del alumno, el río.

Consecuentes con este símil podríamos en adelante llamar IZOKINA (salmón) a nuestra querida Hoja Colegial.

(Texto escrito por Alberto Angoitia, profesor y antiguo director pedagógico del Colegio San Jose Ikastetxea. Imagen: fotografía con licencia Creative Commons, por Chuni -vía Flickr-)